
¿Qué es la fiebre?
La fiebre es una respuesta del organismo desencadenada por un agente infeccioso (virus, bacterias, hongos, parásitos) u otros procesos de base inflamatoria.
El cuerpo intenta alcanzar una temperatura superior con la que ayuda a combatir mejor a los virus y las bacterias. Tener fiebre, por tanto, ayuda a defenderse de la enfermedad. La parte del cerebro que controla la temperatura corporal (hipotálamo), no está completamente desarrollada en los niños. Por ello la temperatura en los niños puede elevarse y descender muy rápidamente.
La temperatura corporal generalmente es más alta en la noche y se puede elevar a causa de la actividad física, emociones fuertes, comer, ropas gruesas, medicamentos, temperatura ambiente alta y humedad alta. Esto es especialmente válido en los niños.
La temperatura normal del cuerpo varía entre personas, según la edad, la actividad y el momento del día. La temperatura corporal normal promedio es de 37º C y se considera NORMAL una temperatura menor de 37,5º C.
También se le puede llamar: Pirexia, temperatura elevada o hipertermia.
Los episodios agudos de fiebre suponen entre un 10-20% de las visitas al pediatra, siendo más frecuentes entre 3 y 36 meses. Dicho número de episodios, se eleva en niños que asisten a guardería, siendo mayor la incidencia en meses de invierno, coincidiendo con epidemias de virus respiratorios o gastrointestinales.