¿Qué es y como se trata el dolor en un niño?
Dolor
Se trata de una experiencia emocional y sensorial desagradable asociada a un daño de los tejidos, real o potencial. El médico y humanista Albert Schweeitzer definió el dolor como una “experiencia terrible, más incluso que la propia muerte”.
El dolor en pediatría, puede ser: crónico o agudo.
El dolor crónico
Por lo general, el dolor crónico es persistente y atribuible a una causa orgánica que dura más de lo previsible. Conlleva una problemática multifactorial tanto del niño como de la propia familia. Existen en la práctica diaria ocasiones en las que el dolor se prolonga en el tiempo tal y como ocurre en la artritis idiopática juvenil o en el contexto de enfermedades terminales, no siempre tumorales. En estos casos siempre hay que acudir al pediatra para pautar tratamiento y dosis correspondientes.
El dolor agudo
Es secundario a un estímulo importante de los tejidos corporales, que percibimos a través de los receptores nociceptivos situados en el lugar de la agresión. Habitualmente, este tipo de dolores son de corta duración en el tiempo, de ahí que, como en otras patologías, lo denominemos agudo en su aparición y cese.
Las causas más frecuentes de este tipo de dolor en el niño van a estar en relación con traumatismos, fracturas óseas, otitis, pleuritis, cefaleas, etc.
Para el tratamiento del dolor agudo en la edad pediátrica, los fármacos antiinflamatorios no esteroideos (Ibuprofeno) son los más utilizados, a dosis de 10 mg/Kg cada 6-8h, máximo 40 mg/Kg/día.