Cómo es
Si quiere algo, lo señala con el dedo índice y acompaña
ese gesto con un sonido. Si tú le pides algo, él también te
lo da, lo cual le divierte mucho. Le gusta agradar, y pone mucho interés en entender lo que le dices, lo cual te da la oportunidad de enseñarle normas sencillas: no llevarse objetos a la boca, no tirarlo todo al suelo...
Qué
sabe
hacer
Cada vez entiende mejor lo que le decís: si le pides que busque a su padre o a su hermano es capaz de recorrerse toda la casa hasta encontrarlo. Es un imitador nato: le
encanta repetir palabras sencillas, copiar vuestros gestos y sentarse a la mesa como los "mayores". Su interés por los alimentos que vosotros tomáis va en aumento.
Qué necesita de tí
Habla mucho con él y nombra objetos y acciones, muchas de las cuales ya entiende. Por ejemplo, si os cruzáis con un perro por la calle, él lo señala y se ríe, dile algo así como: "sí, es un perro muy bonito"; también puedes contarle lo que vas a hacer: "vamos a poner la mesa para comer", "vamos a dar un paseo"...
Permítele avanzar y que se sienta orgulloso de sus avances: déjale comer con los dedos si es su deseo, y ofrécele pequeños trocitos de alimentos que llaman su atención y está preparado para tomar: trocitos de jamón de york, de patata cocida...
A qué podéis jugar
A pedirle cosas y que te las traiga, a imitar sonidos de animales y a hacer las muecas que tú haces. Los cuentos
son un recurso muy útil: unas veces puedes contarle la historia y otras, simplemente, pedirle que encuentre un personaje (por ejemplo, "¿dónde está el león?").
Su
alimentación
Alimentos que ya puedes darle
- Jamón de York en trocitos, a la hora de la merienda.
- Junto al puré del mediodía, sírvele en un plato aparte trocitos de patata y zanahoria hervidas para que los coja con los dedos.