Cómo es
Tu hijo es un bebé cada día más curioso: todo llama su
atención y, si le tumbas boca abajo en la cuna, no dudará
en incorporarse, sosteniendo su cuerpecito con los brazos,
y asomar la cabeza para no perderse nada de lo que sucede a su
alrededor, aunque enseguida se cansará. Otra forma de explorar es hacerlo desde tus brazos: le encanta que le pasees con la espalda junto a tu pecho.
Qué
sabe
hacer
¡Conversar! Sus gorgoritos cada vez son más parecidos a la emoción que quieren expresar: alegres si es así como
se siente, o todo lo contrario si está enfadado. Se entretiene mirando sus manos. Ya te conoce, pero tampoco le desagrada que sea otra persona quien se acerque a su cuna, siempre y cuando su intención sea dedicarle una carantoña.
Qué
necesita
de tí
Que le ayudes a descubrir el mundo, ¡ya no eres el único
foco de su interés, como en las primeras semanas! Ya puede
enfocar objetos, y puedes ayudarle acercándole uno de
colores vivos: cuando haya fijado la vista en él, muévelo despacio para
que lo siga con la mirada. Enséñale todo aquello que despierta su
curiosidad y deja que lo examine con sus manos: juguetes blanditos,
sonajeros u objetos que hagan algún ruido... incluso tu cara. Pásale su
manita por tu nariz, tu boca, luego por las suyas, nómbralas: "la nariz
de mamá", "la nariz de ...". Y no dejes de mecerle y cantarle ni un solo
día.
¿A qué podéis jugar?
Al escondite: escóndete, llámale y deja que te busque con la mirada, ¡pero no tardes mucho en aparecer! A yo pregunto
y tú contestas: llámale por su nombre y deja que te responda con sus gorgoritos; felicítale cuando lo haga. No olvides cambiar la
posición de la cuna de vez en cuando, para ofrecerle diferentes perspectivas y distintos estímulos visuales.
Su
alimentación
Al final de este mes regresarás al trabajo, y tal vez te plantees
ahora si podrás seguir dándole de mamar. Si es tu deseo,
resuelve tus dudas consultando con algún grupo asesor de
lactancia. Si prefieres destetarle, ten en cuenta que la lactancia mixta
es una buena opción: manteniendo la primera toma de la mañana y la
de la noche y alternando estas con el biberón tu hijo estará bien
alimentado y se beneficiará de las sustancias protectoras que solo se
encuentran en la leche materna.
Consulta
al pediatra
si...
- Tu bebé aún no sonríe.
- Si le enseñas un objeto y lo mueves delante de él, no es
capaz de seguirle con la mirada.
- Aún no sostiene la cabeza cuando le coges en brazos.