Cómo es
Su mundo se amplía, y la cuna es un lugar demasiado
pequeño para él. Ha llegado el momento de dejarle algunos
ratos en el suelo, sobre una manta mullida para que no se
haga daño, y siempre bajo tu vigilancia. Tumbado boca abajo, es capaz
de mantener la cabeza erguida durante mucho más tiempo. Incluso, si le sostienes, puede mantenerse sentado unos instantes. Dentro de nada empezará a sorprenderte con sus "acrobacias".
Qué
sabe
hacer
Ya es más preciso a la hora de coger los objetos: no da manotazos para alcanzarlos, sino que coordina perfectamente sus movimientos para agarrar lo que ve. También ha aprendido a conocerlos por su sonido, y los agita para comprobar cuál de ellos suena. Las manos han pasado a la historia: los pies le parecen ahora mucho más interesantes, y se los lleva a la boca con frecuencia. Y lo más sorprendente es su forma de expresarse: aunque no te hayas dado cuenta, sus balbuceos ya no son tan "universales", sino que se van pareciendo más a la lengua de sus padres.
Qué necesita de tí
Su cuerpo es un juguete con múltiples posibilidades: permítele
experimentar colocándole sobre tus rodillas para que se
impulse con los pies, sosteniendo un cojín por encima de
él, mientras está tumbado boca arriba, para que le dé patadas, o
colocándole bajo un gimnasio para bebés, donde encontrará muchas
posibilidades para "entrenarse". Y utiliza las palabras: aún no puede
entenderlas, pero tu tono de voz le da muchas pistas; exagéralo un
poco para facilitarle la tarea.
A qué podéis jugar
A "hacer el avión" por toda la casa: le encanta patalear en el aire y comprobar que está en perfecta forma. Cualquier actividad que ponga en marcha sus habilidades motoras es perfecta para él, aunque todavía deberá practicar mientras le sujetas en brazos. Prueba a sentarle sobre una pelota hinchable grande y sostenle con fuerza encima de ella mientras la haces rodar, ¡le encanta! También se lo pasa en grande atrapando objetos: dale su muñeco y pídeselo luego para que él te lo entregue a ti.
Su
alimentación
Al final de este mes comenzará a despertar su curiosidad
por los alimentos que os ve tomar a vosotros. La leche,
tan importante en estos meses, seguirá siendo la protagonista
también en los próximos, pero deberá compartir papel con las frutas,
las verduras, las carnes...