Cómo es
Tu hijo se parece cada vez más al bebé que esperabas: la
cabeza ha perdido su forma apepinada, los ojos están bien
abiertos y muestran un iris de color azulado, que se irá pigmentando poco a poco y cambiando de tonalidad a lo largo de los próximos meses, y su cara va siendo cada vez más expresiva. Sus movimientos ya no son tan bruscos y tampoco se sobresalta fácilmente, como en las primeras semanas.
Qué
sabe
hacer
Sus sentidos se despiertan muy lentamente. Comienza a "mirar", aunque solo lo que está a una distancia de unos 30 centímetros, justo a la que tú te acercas cuando le hablas o le alimentas. Los objetos luminosos y vuestra cara -el brillo de los ojos, la boca...- le resultan muy atractivos. Como aún no utiliza las manos para tocar, la piel sigue siendo su mejor herramienta para sentir el mundo que le rodea y vuestras caricias, a las que ya responde: se agita para expresar su emoción y emite sonidos guturales.
Qué
necesita
de tí
Aunque es solo un bebé, hace muchos intentos por
comunicarse contigo, y espera que tú le respondas. Háblale,
cántale, mírale a los ojos, sonríe... todo ello muy cerca de él, pues aún no puede verte si te alejas. La música suave le calma y le estimula: ponle la misma que escuchabas en el embarazo.
A qué podéis jugar
Le atraen los colores negro, blanco y rojo y las figuras geométricas. Acércale objetos de colores brillantes y contrastados, o prepara un sencillo móvil para colocar sobre la cuna, fabricado con cartulinas de esos colores con distintas formas. No alargues demasiado el tiempo de juego: su capacidad para fijar la atención aún es muy breve y se cansará enseguida, de modo que unos pocos minutos bastarán. También le encantan las caricias: recorre su tripita con tu mano, alternando las caricias suaves y las cosquillas, un poco más fuertes, en función de su estado de ánimo.
Las citas con el pediatra
Cuando tu hijo cumpla su primer mes deberéis acudir de
nuevo al pediatra. Además de repetir las pruebas de las
revisiones anteriores, valora su desarrollo psicomotor mediante
una serie de preguntas: ¿sonríe?, ¿reacciona cuando oye un ruido
fuerte?, ¿mira los objetos que le acercáis?, ¿os mira a la cara cuando
estáis cerca?